sábado, 20 de septiembre de 2008

Castracion

Jornada de acompañamiento psicoterapeutico. Presentación de un caso clínico. Un hombre grande de 62 años y una acompañante mujer. Todo iba muy bien, ella relataba su trabajo, hasta el momento en que la caga. Y la caga mal. No se si es una lectura errónea de freud, espero que lo sea. Pero esa intervención fue una mierda.
" el paciente la abraza como si fuera un niño y la besa. La acompañante le dice que así no saluda un hombre, que no esta bien" al día siguiente" tiene razón , no voy a volver a saludarla así, queda mal y mi papá no hubiera querido que lo hiciera". Como va a castrarlo así, como va a decir "así no saluda un hombre", poner a jugar un signo del propio discurso, en el discurso del otro de esa manera. Lo mas gracioso, es que eso era una de las anécdotas de las buenas intervenciones que habían producido cambios en el paciente.
Un pequeña reflexion, desde el momento en que la acompañante hizo esa intervención, el sujeto ya dejo de tener un devenir posible del discurso, a tener un discurso sujetado al del terapeuta. Desde ese momento estaba decidido cual era el cambio que debía hacer el paciente, y no fue un cambio logrado desde la propia subjetividad.
Seguiré mas adelante con esta linea, pero estaba con mucha bronca y tenia que bajar algo. La castración ejercida por los profesionales, que están seguros de lo que le pasa a los paciente, me las tiene por el piso. Estoy hasta las bolas de los tipos que dicen como debe ser algo, y que van siempre con esa seguridad a abordar al otro, y por supuesto jamas detener a preguntarse, "¿ que carajo ?" por el otro, nunca pensar que el otro puede no querer ser lo que ellos quieren o piensan que debe ser.